Publicidad:
Terra
La Coctelera
1

LA SABIDURIA DE LAS AGUILAS.

AGUILA
EL ÁGUILA Y LA TORMENTA

¿Sabías que un águila sabe cuando una tormenta se acerca mucho antes de que empiece?El águila volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán. Cuando pega la tormenta, coloca sus alas para que el viento las agarre y le lleve por encima de la tormenta. Mientras que la tormenta este destrozando abajo, el águila vuela por encima de ella.El águila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta para levantarse más alto. Se levanta por los vientos que trae la tormenta. Cuando las tormentas de vida nos vienen – Y todos nosotros vamos a pasar por ello - Podemos levantarnos por encima poniendo nuestras mentes y nuestra fe hacia Dios.Las tormentas no tiene que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que el poder de Dios nos levante por encima de ellas. Dios nos permite ir con el viento de la tormenta que trae enfermedad, tragedia, y demás cosas en nuestras vidas. Podemos volar sobre la tormenta.Recuerda, no son los pesos de la vida que nos lleva hacia abajo, sino el como los manejamos.La Biblia dice, Isaías 40:31 – "pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."

LA SABIDURIA DEL ÁGUILA

El águila es el ave con mayor longevidad de esas especies. Llega a vivir 70 años, pero para llegar a esa edad, a los 40, debe tomar una seria y difícil decisión.A los 40 años, sus uñas están apretadas y flexibles y no consigue tomar asus presas de las cuales se alimenta. Su pico largo y puntiagudo, se curva, apuntando contra el pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. Volar se hace ya tan difícil!Entonces, el águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar un dolorido proceso de renovación que durara 150 días. Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar. Después de encontrar ese lugar, el águila comienza a golpear su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo. Luego debe esperar el crecimiento de uno nuevo con el que desprenderá una a una sus uñas.Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, comenzará a desplumar sus plumas viejas. Después de cinco meses, sale para su vuelo de renovación y a vivir 30 años más.En nuestras vidas, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae.

0

ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ

ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le
resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y
creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía
que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef
de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con
agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas
estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y
en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin
decirpalabra.

La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo
su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las
zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó
en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer
recipiente.Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"
-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le
pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban
blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de
sacarle la cáscara, observó elhuevo duro. Luego le pidió que probara
el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico
aroma.Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma
adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma
diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de
pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de
deshacer. El huevo había llegado al agua frágil,su cáscara fina
protegía su interior líquido; pero después de estar en agua
hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin
embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían
cambiado al agua.

"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama
a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte
pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y
pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón
maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte,
una separación, o undespido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te
ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un
corazón endurecido?¿O eres como un grano de café? El café cambia al
agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al
punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el
grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y
haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú, ¿cuál de los tres eres? - Sometida por Delta Alcocer

0

Lecturas Bíblicas Recomendadas.

LEED LA BIBLIA - LECTURAS QUE SE SUGIEREN.

"FORMENSE E INSTRUYANSE, ARMENSE DE CONOCIMIENTO"

Saludos estimados Lectores:

El siguiente artículo lo publico con el ánimo "no religioso" sino
como una lectura provechosa, informativa, cultural y por que no, hasta
de reflexión y meditación.

================================================

San Agustín: Leed las Escrituras; leedlas para que no seáis ciegos. Leed la Santa Escritura, porque en ella encontraréis todo lo que debéis practicar y todo lo que debéis evitar. Leedla porque es más dulce que la miel y más nutritiva que cualquier otro alimento".

LECTURAS RECOMENDADAS

AUXILIO EN TIEMPO DE NECESIDAD

El Camino de Salvación.
Juan 3:3
Juan 3:16
Romanos 10:9

Paz en Tiempo de Ansiedad.
Salmo 4
Filipenses 4:6,7
Juan 14

Valor en Tiempo de Miedo.
Salmo 46
Hebreos 13:5,6
II Corintios 4:8-18

Socorro en Tiempo de Sufrimiento.
Salmo 41
Salmo 91
II Corintios 12:8-10
Hebreos 12:3-13

Dirección en Tiempo de Decisión.
Salmo 32
Santiago 1:5,6
Hebreos 4:16

Descanso en Tiempo de Cansancio.
Salmo 23
Mateo 11:28-30
Romanos 8:31-39

Consuelo en Tiempo de Tristeza.
Salmo 43
II Corintios 1:3-5
Romanos 8:26-28

Fuerza en Tiempo de Tentación.
Salmo 1
Santiago 1:12-16
I Corintios 10:6-13

Alabanza en Tiempo de Gratitud.
Salmo 100
I Tesalonicenses 5:18
Hebreos 13:15

Gozo en Tiempo de Perdón.
Salmo 51
I Juan 1:7-10

LECTURAS RECOMENDADAS.

NORMAS ESPIRITUALES.

REFERENCIA.

“Grandes Temas de las Escrituras”.

El Sermón de la Montaña.
(Mateo 5-7)

La Regla de Oro.
Mateo 7:12

El Mandamiento más Grande.
Mateo 22:36-40

La Justicia de la Fe.
Romanos3:19-28

La Ley Real.
Romanos 13:8-10
Santiago 2:8

El Nuevo Mandamiento de Cristo.
Juan 13:34,35

El Amor Cristiano.
I Corintios 13

DOCTRINAS DINAMICAS

La Culpa Universal del Hombre.
Romanos 1:18
Romanos 2:16

La Reconciliación por Expiación.
Romanos 5

El Nuevo Nacimiento.
Juan 3

La Justificación por la Fe.
Efesios 2:1-10
Gálatas 2

Cristo el Buen Pastor.
Juan 10:1-18

La Humillación y Exaltación de Cristo.
Filipenses 2:5-11

La Resurrección de los Muertos Cristianos.
I Tesalonicenses 4:13-18

La Segunda Venida de Cristo.
II Tesalonicenses 1:7
II Tesalonicenses 2:2

El Juicio Final.
Apocalipsis 20:10-15

El Cielo Nuevo y Tierra Nueva.
Apocalipsis 21 y 22.

PRECEPTOS PRÁCTICOS

Productividad Cristiana.
Juan 15

Responsabilidades Cristianas.
Romanos 12 y 13.

Mayordomía Cristiana.
II Corintios 8 y 9.

La Oración Eficaz.
Mateo 6:5-15
Filipenses 4:6,7.

CORTESIA UNA BIBLIA DEL GRUPO "GEDEONES".

0

CRISTIANISMO, DOCTRINA DE SALVACION.

El siguiente artículo lo publico con el ánimo "no religioso" sino como una lectura provechosa, informativa, cultural y por que no, hasta de reflexión y meditación.

CAPITULO XXIV

EL CRISTIANISMO, DOCTRINA DE SALVACION.

“…Nunca nadie ha hablado como lo hizo Jesucristo. Nunca nadie había barruntado el valor allí en donde todos consideraban el fracaso y la desvalorización humana. Pero, sobre todo, la muerte y la donación de su propia vida por amor al prójimo, es el precio de nuestra salvación...”

El Cristianismo no es propiamente una filosofía. Pero existe toda una cosmovisión cristiana, a partir de la cual se desprende un modo de vida práctico y de nivel moral superior, cuyo estudio es imprescindible en la revisión de los principales pensamientos que versan sobre el problema ético.
La Filosofía nos introduce en el reino de lo abstracto, de las esencias puras, de las definiciones y de las causas supremas. Ahora bien, Jesucristo no hizo definiciones, ni explicó por medio de causas; su lenguaje es metafórico; no es un profesor teórico; sino un Maestro práctico acerca de la vida.
El cristianismo es un sistema conceptual; es una religión (religación del hombre con Dios); es norma de vida. Sin embargo, hay un mensaje escrito (La Biblia), y a partir de allí ha nacido la filosofía cristiana, que trata de comprender el sentido profundo de ese mensaje y esa cosmovisión.
A lo largo de la Biblia, pero sobre todo en los Evangelios y en las Epístolas de San Pablo, encontramos una serie de proposiciones de elevadísimo nivel ontológico y moral. Aun prescindiendo del carácter revelado de las Sagradas Escrituras, un profano tendría que considerar el objeto de tales juicios, y maravillarse de la profundidad humana, altura teológica y armonía ontológica del mensaje contenido en la Biblia.
En este capítulo se intentará dar una síntesis sistemática de ese contenido, que nos llevará en pocas palabras hasta la médula del pensamiento cristiano, el cual, por otra parte, ha sido transportado al lenguaje filosófico propio de Aristóteles, por Tomás de Aquino en el siglo XIII.
Esta síntesis puede ser explicada alrededor de siete ideas capitales, que son: Dios, el hombre, Cristo, la Redención, la Iglesia, el orden sobrenatural y la trascendencia.

1. DIOS. En el cristianismo no sólo se habla de Dios como creador y providente, lo cual es una idea que venía desde la tradición judaica (Antiguo Testamento), sino que se insiste en el carácter de todos los hombres. Dios ya no es tanto la Justicia personificada, sino el Padre amoroso que quiere el bien de todos los hombres, perdona las ofensas y se inclina misericordioso ante las súplicas de sus hijos. El optimismo del cristiano no puede estar mejor fundamentando: “Todo contribuye para el bien de los que aman a Dios”.
“Dios es amor”, dice el Apóstol Juan; es, pues, la fuente de todo el amor y amistad que puede prodigarse en la familia humana.

2. EL HOMBRE. A partir de lo anterior, lo fundamental en el hombre, dentro de su actitud práctica en la vida, consiste en la respuesta libre y meritoria que corresponde al amor de Dios.
El mérito del hombre cosiste en que, teniendo un arma de doble filo, como es su libre albedrío, puede voluntariamente corresponder, o no, a ese primer movimiento de donación amorosa por parte de Dios.
Sus obligaciones emanan de este primer principio: puede tener conciencia del puesto que le corresponde como criatura y receptor de los dones de Dios. Sus talentos no le vienen de él mismo, sino que son regalos de Dios. Luego debe usarlos en correspondencia al que primero amó, como ha de hacerlo paralelamente todo hijo con respecto a su padre.
Pero la obligación que se le impone no es un precepto abstracto, sino una relación con un Dios personal. Se trata de actuar en conformidad con lo que el propio amor de correspondencia vaya dictando. “Ama y haz lo que quieras”, decía San Agustín. El cumplimiento de los mandamientos, o sea el servicio de Dios, es, pues, un acto de fidelidad y de amor.
El pecado no es otra cosa sino apartarse de ese camino que le corresponde al hombre, rechazar el don de Dios, preferir vivencialmente el valor inferior, no amar la voluntad de Dios; en una palabra, retrotraer la intención hasta el bien inmanente sin considerar el Bien propiamente dicho, el Bien trascendente.

3. CRISTO. La voluntad benevolente de Dios queda demostrada en la encarnación de Jesucristo, y de esta manera queda sellada una nueva alianza con el hombre.
A partir de esto, queda claro que todos los hombres están en la posibilidad de participar de una nueva vida y amistad con Dios. Todos los hombres son unificados como hijos de una gran familia. El Buen Pastor busca a sus ovejas y no quiere dejar abandonada una sola.
La vocación general del hombre está ya definida: seguir a Cristo, imitarlo en su vida, sus obras, sus actitudes, y sobre todo, en sus disposiciones internas. La misión del hombre consiste, dentro del cristianismo, en asociarse con Cristo, continuar su obra, y ser portador del mensaje de Cristo, ser alter Christus.
La cosmovisión cristiana va tomando ya sus lineamientos fundamentales: “Todo es para el hombre; el hombres es para Cristo, y Cristo es de Dios”.

4. LA REDENCION. Jesucristo no solamente predica, sino que salva al hombre y lo ayuda en su elevación a Dios.
La acción salvífica de Jesucristo se extiende a todo cuanto en el mundo existe en la sombra. Aquello que era considerado como indigno del hombre, es colocado en su verdadero puesto: la humildad del publicano, en contraposición a la soberbia del fariseo; la dignidad del trabajo manual, en contraposición a las alturas de la sabiduría (sofisticada) de los griegos.
En una palabra: el dolor, la muerte, las penalidades, el fracaso, las contradicciones, las humillaciones, la pobreza, el sacrificio; todo lo humano adquiere el valor que le corresponde como medio para elevar el interior del hombre a los valores trascendentes.
Las bienaventuranzas escandalizaron a muchos; han sido una verdadera transmutación de valores, Algunos ni siquiera las han entendido, como Nietzsche, que no comprende que el amor al miserable es un amor que levanta y redime, no un amor predicado por el inferior para el rebajamiento de los demás.
Caduca la ley del talión; el enemigo también es un hermano y hay que buscar su bien. El perdón es básico en el cristianismo; quien lo practica está revistiéndose de la más alta nobleza, timbre del cristianismo.
Nunca nadie ha hablado como lo hizo Jesucristo. Nunca nadie había barruntado el valor allí en donde todos consideraban el fracaso y la desvalorización humana. Pero, sobre todo, la muerte y la donación de su propia vida por amor al prójimo, es el precio de nuestra salvación.

5. La Iglesia. Pero el hombre tiene que actual en comunidad. El esfuerzo conjunto de la humanidad es el que ha de levantar al hombre, a todos los hombres.
La unificación de todos los seres humanos, la realización organizada de sus ideales, apoyados con la proyección de Cristo en el mundo y a lo largo de todos los tiempos, eso es la Iglesia, en cuyo seno se ha de salvar el género humano.
San Pablo comparó la sociedad humana con el cuerpo de un hombre cuyos órganos tienen función distinta, pero en unitaria organización y armonización. Siempre habrá clases sociales, pero esto no significa que unos han de abusar de los otros, sino que cada función debe ser el complemento de la otra.
La Iglesia es la prolongación de Jesucristo a través de todos los tiempos. Y puede constatarse cómo, de hecho, la labor de ella va cristalizando en conquistas cada vez más valiosas. La abolición de la esclavitud, la dignificación del trabajo manual, el trato justo a los vencidos en la guerra, la fundación de las universidades en la Edad Media, el arte de las catedrales góticas, las copias de los antiguos escritos clásicos conservados en los conventos medievales, la defensa de los proletarios en las encíclicas sociales, etc., hablan claramente acerca de la huella de valores que la Iglesia va dejando a su paso por el tiempo.

6.EL ORDEN SOBRENATURAL. Pero no queda todo aquí. Los límites de lo terreno son muy cortos para las aspiraciones del cristianismo. Desde un principio, Jesucristo ha anunciado una elevación sobrenatural del hombre, es decir, una nueva donación por la cual el hombre estará en condiciones para entablar con Dios una amistad íntima. La gracia santificante, incrementada por las gracias actuales, elevan al hombre a un nivel que no podría alcanzar con las solas fuerzas de su naturaleza.
Pero “la gracias supone la naturaleza”; no la destruye. Por lo tanto, se trata de apreciar todo lo humano, pero dentro de una estructura superior.
Las virtudes sobrenaturales o teologales son: la fe, la esperanza y la caridad. La fe no destruye el papel de la razón (como lo pretendía un Kierkegaard), sino que fe y razón se complementan, y elevan al hombre dentro de su propio nivel.
La esperanza es el correlato sobrenatural del anhelo de felicidad de todo hombre. La caridad no destruye el amor humano, sino que lo fortifica y lo eleva con una nueva motivación y fuente.
En fin el místico cristiano no es la persona que abomina de la humano, sino que es el instrumento fiel dotado de una energía superior que lucha por la elevación de todos los hombres.

7. LA TRASCENDENCIA. Por fin, la culminación del cristianismo: la elevación de miras hasta lo trascendente.
El cristianismo no es un eudemonismo. El valor supremo no es la felicidad del hombre. El mensaje y el ejemplo de Jesucristo hablan claramente. El hombre se realiza superándose, acercándose a Dios, que es el valor supremo.
La intención del acto humano con auténtico valor moral es la del que tiende hasta Dios, hasta el Bien Supremo, no a su propia felicidad. Naturalmente, la felicidad pues ser una consecuencia, no necesaria, del acto humano bueno; pero esto, aunque se tome en cuenta, no es la intención del hombre virtuoso.
El objeto de la moral no es la felicidad, sino el valor Supremo. La felicidad, como intención, repliega al hombre sobre sí mismo, lo hace egoísta; pero el valor lo libera de sí mismo y lo eleva.

Esto se expresa en el lenguaje bíblico así: “Quien pierde su alma por Dios, la ganará.” O mejor: “Si el grano no muere, no dará fruto.” Y en último término: “Sed perfecto, como mi Padre Celestial es perfecto.”

En resumen: Dios crea y da al hombre la oportunidad de conquistar libremente su propio bien. Para esto Dios se encarna en Jesucristo, el cual redime al hombre, iluminando todos los rincones que la misma criatura había oscurecido. A partir de aquí la misión del hombre es actuar, dentro de la sociedad cristiana (Iglesia), hacia el orden sobrenatural que apunta en definitiva a lo trascendente, el valor supremo. El hombre viene de Dios y ha de dirigirse a Dios.

Tomado del libro “ETICA”.
Dr. Raúl Gutiérrez Sáenz.
Editorial Esfinge, S. A.
Páginas: 140-147.

0

!Que La Fuerza Os Acompañe!

Sobre la Verdadera Fuerza...

"Este es un pequeño homenaje a la Película Star Wars, en español, La Guerra de las Galaxias (una de mis favoritas) y es una explicación que le enseñaba el Maestro Yoda al joven Luke (en su entrenamiento para convertirse en el último de Los Caballeros Jedi)".

El Maestro Yoda enseñaba:

Porque mi aliada es La Fuerza,
y una poderosa aliada es,
es la creadora de la vida y la hace crecer,
su energría, nos rodea a todos,
y nos une...

¡Luminosos seres somos,
no esta cruda materia!,
debes sentir la Fuerza a tu alrededor,
aquí entre tu y yo,
el árbol y la roca,
el cielo y la tierra,
en todas partes...

¡Que La Fuerza Te Acompañe!

Si quieres escuchar el poema (leído por mi), también aquí esta el mensaje de audio [en formato mp3].
enlace

0

HISTORIAS PARA CONTAR EN UN MINUTO (Parte Segunda)

Historias para contar en un minuto (Parte Segunda).

EL “KINDERGARTEN”

Federico Froebel, nacido en la provincia alemana de Turingia, pasó una infancia infeliz, brutalmente maltratado por su madrastra. Cierto día, mientras presenciaba la reparación de la iglesia del pueblo, lo atrajeron las ideas y venidas de los obreros, de tal manera que al regresar a su casa intentó, utilizando muebles, imitar el trabajo de los albañiles. Esto le demostró luego que, para educar e instruir a los niños, podía dárseles también como juguetes materiales de construcción u otros que los representen.
A los treinta y dos años empezó a aplicar su teoría a la educación de sus sobrinos, pero el esfuerzo fracasó por la falta de apoyo. Catorce años más tarde se estableció una escuela que siguió ese método, pero las autoridades la clausuraron, y en 1851 fue prohibido en Prusia.
Frobel falleció al año siguiente, antes de que se sueño se hiciera realidad, pero el plan no tardó en dar frutos.
En efecto, en el año 1868 Italia y Estados Unidos de América inauguraron simultáneamente sus kindergartens, o “jardines de infancia”, y desde entonces el plan educativo de Froebel, con ligeras modificaciones, se propagó por todo el mundo.

LA VENGANZA DE MARAT

Antonio Lavoisier, padre de la química moderna, refutó en cierta ocasión las teorías del joven médico Juan Pablo Marat, quien nunca lo perdonó.
Durante la época del Terror, Marat se unió a Robespierre y Danton, e inflamó al pueblo con sus escritos.
Un día, mientras Lavoisier hacía sus experimentos en compañía de su compañero Seguin dados en la puerta. Al abrir, vio a Marat acompañado por soldados revolucionarios. Mientras se leía la orden de arresto, en que se tildaba de aristócrata, Lavoisier se despidió de su esposa y dio sus escritos a Seguin. Al sentenciarlo, el tribunal declaró: “La República no tiene lugar para los sabios”.

LA COMETA DE FRANKLIN

Cuando niño, Benjamín Franklin se mostraba indiferente a los juegos de sus compañeros; sólo le interesaba navegar en el puerto de Boston, manejando su propia vela, y nadar, cosa que hacía muy bien. Hizo ensayos para nadar más y mejor, utilizando paletas sujetas a las manos, pero se cansaba mucho. Las adaptó luego a los pies, pero perjudicaba “la patada”. Entonces se fabricó una cometa y cuando estuvo en alto saltó al agua e hizo la plancha, mientras la cometa lo remolcaba por el lago. Ése fue su primer experimento con este juguete, que luego perfeccionó.

EL MIEDO AL NUMERO 13

El doctor Vernon fundador de la “Revue des deux mondes”, nunca pudo sobreponerse a la superstición sobre el número 13. Cuando econtraba trece personas en su mesa, mandaba a dos de ellas a comer a un restaurante y cargaba con los gastos. Víctor Hugo, que colaboraba en la revista de Vernon, también temía igualmente al número 13.
Hugo invitó una noche a cenar a Vernon. Pasó el tiempo sin que los invitados advirtieran señales de que se iba a servir la cena, y alguien preguntó la causa de la demora. Se explicó que, al no llegar un invitado, quedaban trece comensales, por lo cual habían ido a buscar uno más.
Vernon, alejado de Hugo, preguntó a un invitado el porqué de la demora, y éste le dijo:
--Porque un imbécil tiene miedo de sentarse a la mesa cuando son trece los comensales.
Vernon replicó:
--El imbécil Soy Yo.

EL “IIII” EN LUGAR DEL “IV”.

Carlos V de Francia, llamado el Sabio, siempre quería tener razón y pretendía saber cosas que ignoraba. En 1270, el relojero Henri De Vick fabricó un reloj para el monarca, y cuando le mostró su obra, el rey la axaminó cuidadosamente y vio que el mecanismo era perfecto. Sin embargo, deseoso de encontrar un defecto, como era su costumbre, se quejó de un error en los números de la esfera, diciendo que en lugar de “IV” debía escribirse “IIII”.
--Su Majestad se equivoca –dijole De Vick.
Carlos le replicó:
--Yo no me equivoco nunca; llévate el reloj y tráelo cuando hayas corregido el error.
Humillado, De Vick hizo el cambio, y el rey, satisfecho, aceptó el reloj. Así comenzó la costumbre del “IIII” en los relojes, de acuerdo con esta anécdota reveladora de la vanidad del citado monarca francés.
No obstante, también se dice que el empleo del “IIII” en vez del “IV” se debe al deseo de evitar una posible confusión con el “VI” al mirar los números al revés, como puede ocurrir al consultar el reloj.

Enciclopedia: El Nuevo Tesoro de la Juventud.
Grolier.
Tomo 13, páginas 253 y 254.

0

HISTORIAS PARA CONTAR EN UN MINUTO (Primera Parte)

Historias para contar en un minuto (Parte Primera).

EL TÉ

Según el folklore chino, el emperador Chinnung, que reinó en el año 2737 antes de Cristo, fue el primer botánico de la nación. Un día masticó las hojas de un arbusto de su jardín, y tanto le agradó el sabor que preparó con ellas una infusión. Luego enseñó a sus súbditos a preparla, bajo el nombre de ch’a, que más tarde degeneró en ts’a y “té”.
Lo Yo, cronista de la VII centuria de la dinastía Tang, proporciona de primera prueba auténtica del té, que era consumido universalmente en China en el siglo VI.
Llevado a Europa por los portugueses mil años más tarde, se popularizó a partir de 1660, año en que se vendió en Inglaterra. Costaba tan caro al principio que era considerado regalo de príncipes y su alto precio originó el contrabando y la adulteración, pero se difundió tan rápidamente que pronto se cultivó en gran escala y su precio bajó. Hoy es una de las bebidas de mayor consumo.

EL MONJE Y EL LADRON

Hubo una vez un monje francés que solía ir de pueblo en pueblo recogiendo limosnas para la orden a que pertenecía. Un día fue asaltado por un ladrón en medio de un bosque. Para salvarse, el monje le entregó el dinero que había recaudado, pero le pidió que le agujereara el hábito de un balazo, como prueba de asalto. El bandido, riendo, le dijo que no era posible porque nunca cargaba con balas su revólver para no herir a nadie, agregando que bastaba la vista del arma para atemorizar a los incautos. El monje se cercioró de que no llevaba balas encima, y entonces se lanzó sobre el bandolero y pudo recuperar el dinero que le había sido quitado.

PÚRPURA DE REYES

Una leyenda fenicia dice que Hércules descubrió el color carmesí cerca de Tiro, al ver manchada de rojo la boca de su perro que había mordido un marisco, conocido con el nombre de “púrpura”
La verdad es que los fenicios fueron los primeros que tiñeron sus telas con el carmesí obtenido de esos mariscos. El procedimiento resultaba costosísimo.
Los emperadores romanos usaron togas rojas y ese color fue símbolo de autoridad suprema.
El “púrpura real” fue el color usado para la coronación de los reyes y se transformó en distintivo de la familia real. “Nacer a la púrpura” viene a significar nacer de una familia imperial o de una casa reinante.

LA ETIQUETA

En francés antiguo e’stiquier significaba pegar un rótulo a algún objeto. De ello derivó la palabra etiqueta.
Durante el reinado de Luis XIV, un jardinero escocés cuidaba las flores del palacio de Versalles. A pesar de sus protestas, los cortesanos pisaban los macizos destrozando las flores. Exasperado, el hombre colocó carteles en los lugares recién sembrados, aconsejando caminar por los senderos. Fue en vano, y Luis XIV promulgó un edicto ordenando a los cortesanos que pasasen por donde indicaban las etiquetas.
Hoy el vocablo expresa el “conjunto de formulismos o usanzas requeridos en sociedad”.

LOS PULGARES PARA ABAJO.

En las luchas circenses de la antigua Roma, la suerte del vencido era decidida por los espectadores. El perdón se manifestaba por un ademán denominado pollice verso: se extendía la mano con el pulgar hacia abajo, aludiendo, probablemente, a la espada colgante, inofensiva, en la mano del vencedor o dentro de su vaina. El ademán con que se exigía la muerte era pollice presso, el pulgar cerrado en la palma, expresando el deseo de ver la espada hundida en el cuerpo del vencido.
El curso de la historia tergiversó los significados y pollice verso vino a significar: ¡Mata! Por ese error o, mejor dicho, por cambio de significado, los pulgares hacia abajo significan ahora desaprobación sin recurso.

EL CAUCHO

A principio del siglo XVI, el explorador español Torquemada vio como los nativos mexicanos empleaban la savia de un árbol para impermeabilizar sus ropas. En Europa, esta savia –el caucho—sólo despertó curiosidad cuando en el siglo XVII se descubrió que podía borrar trazos de lápiz, y creyendo que se había descubierto en el Indostan, se le dio el nombre de borradora de la India.
Poco después se intentó impermeabilizar el calzado yla ropa, pero con el calor, el material se derretía. Desde 1830 hasta 1836 se establecieron varias compañías para explotar el producto, pero sin éxito, porque no se conocía la fórmula adecuada.
En 1834, Charles Goodyear, acaudalado industrial de Filadelfia, dedicó su atención a la elaboración del caucho. En 1839, mientras trataba el material con azufre, se le derramó sobre la hornalla y obtuvo el caucho vulcanizado. Desde entonces el caucho ha sido la base de las industrias más importantes del mundo y con él se fabrican los más variados artículos en una gama extensísima de aplicaciones tanto para la producción industrial como para uso doméstico.

Enciclopedia: El Nuevo Tesoro de la Juventud.
Grolier.
Tomo 8 páginas 44, 45, 46.

0

APUNTES SOBRE LA RELIGION.

Del libro "Etica" del Dr. Raúl Gutiérrez, encontramos este excelente artículo sobre este interesante tema. Además de unas frases celebres acerca de este asunto...

Del Capítulo XXXVIII – LOS DEBERES CON RESPECTO A DIOS.

Los deberes constituyen el nivel básico de realización moral. Se deducen a partir de las leyes naturales, y éstas se descubren en la misma naturaleza.
Entre esos deberes están, en primer lugar, los deberes con respecto a Dios, creador de todo el Universo y, por tanto, del hombre. Las relaciones del hombre con respecto a Dios pueden sintetizarse en una sola palabra: la religión.
1. DEFINICIÓN Y DIVISION DE LA RELIGION:
a) Esta palabra tiene varios significados análogos. Aquí nos referiremos a ella como la virtud del hombre por la cual se relaciona convenientemente con Dios.
Según algunos autores, la palabra religión viene del latín re-ligare, y significa volver a unir. Sea éste u otro el origen de la palabra, lo cierto es que, efectivamente, la religión consiste en una segunda unión del hombre con Dios.
El primer lazo de unión viene de Dios hacia el hombre; es el acto creador, por el cual Dios participa al hombre la existencia y las perfecciones propias de la naturaleza humana. Siendo Dios la bondad en Sí misa, se complace en difundir el bien y la perfección; de esta manera crea y conserva al hombre en su esencia y existencia.
El segundo lazo de unión (la religión) va desde el hombre hacia Dios. Es consciente y libre, y consiste en un acto de correspondencia ante el don de Dios. Semejante al hijo, que toma su lugar frente a su padre, así la criatura debe ocupar el puesto que le corresponde frente a Dios. La religión es, pues, la relación que, en justicia, debe asumir el hombre delante de Dios.
b) La religión puede ser natural o sobre natural. La religión natural es la que el hombre puede (y debe) realizar con sus capacidades naturales, como son la inteligencia y la voluntad. Conocer y amar a Dios es el primer deber de la religión natural.
La religión sobre natural es la que se basa en la Revelación, como, por ejemplo, la Biblia. El judaísmo, el protestantismo y el catolicismo, en cuanto participan o se basan en la Biblia, son religiones sobrenaturales o reveladas.
A la razón atañe directamente el estudio y la práctica de la religión natural; pero la misma razón puede descubrir que la Revelación tiene un fundamente aceptable. En esa misma medida, el hombre debe tratar de conocer y practicar la religión revelada.
También es conveniente hacer aquí la distinción de hecho y de derecho, aplicándola a la religión.
Una religión de hecho es la que se practica efectivamente en un determinado sujeto. La religión de derecho es la que está prescrita (por la razón o la Revelación) independientemente del modo, más o menos deficiente, como es practicada.
Esta distinción es muy útil para zanjar ciertas discusiones. La gente suele juzgar la religión por el modo como es practicada (de hecho), sin tomar en cuenta a la religión tal como está prescrita (de derecho). Evidentemente, hay diferencias entre las dos, y el sujeto debe guiarse, no tanto por la religión de hecho, sino por la religión de derecho.
2. FUNDAMENTO DE LA RELIGION. La religión, como deber del hombre, tiene un doble fundamento.
a) en primer lugar, el que ya se ha señalado poco más arriba, a saber: el hecho de que el hombre es criatura de Dios. La religión no viene a ser otra cosa, sino la toma de posición del pues que le corresponde al hombre, como criatura de Dios. Asumir el papel de criatura, reflejarlo a lo largo de la vida, relacionarse con Dios por medio de la inteligencia y de la voluntad, y, en fin, corresponder al amor de Dios es un acto de justicia, es realizar un orden ya establecido. Quien toma conciencia de su propio carácter contingente, de la precariedad de sus propias cualidades, de la calidad de don que tiene su naturaleza entera, no puede menos que entablar con Dios (fuente a todas las perfecciones), la estrecha relación de gratitud, correspondencia y amor, base de toda religión.
b) Pero, además puede observarse que en todo hombre existe una fuerte inclinación o tendencia a lo Absoluto, que lo está impulsando, sin cesar, a la búsqueda de ese valor. Por propia naturaleza, el hombre tiene la tendencia que lo lleva a la práctica de la religión.
Esta tendencia a lo Absoluto provoca en el hombre una cierta inquietud y vacío, incapaz de ser llenado por bienes terrenos y relativos. Dicho vacío es el que hizo exclamar a San Agustín: “Nos hiciste para Ti, Señor, y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti”.
La religión es, pues, un deber, que se impone de un modo necesario en vista del hecho de la creación y en vista de la tendencia natural del hombre hacia Dios. Este doble fundamento de la religión viene a ser como los dos extremos de un puente en construcción, que se unifican en el centro y, juntos, realizan la unión de los dos polos. El amor y donación de Dios hacia el hombre y la tendencia de éste hacia lo Absoluto están llamando al hombre al cumplimiento de la religión.
3. LA PRACTICA DE LA RELIGION. Desgraciadamente, la religión, tal como se practica de hecho, suele mezclar elementos que ya no pertenecen a ella y que la impurifican a tal grado que la convierten en una superstición ó en un fanatismo impropio del nivel elevado y valioso al que pertenece por derecho.
Lo principal en la religión es la tendencia de la inteligencia y de la voluntad hacia Dios. Esto se manifiesta como una inclinación para conocer y amar a Dios (fe, esperanza y caridad). Es de carácter interno, personal, y, tal vez, lo más íntimo entre los afectos y pensamientos del hombre.
Pero, naturalmente, el conocimiento de Dios y del orden por Él establecido, junto con el amor y la unión realizados por la voluntad, conducen al hombre a la práctica de un culto interno y externo, al cumplimiento de sus mandamientos, y, en fin, al acuerdo y unión de voluntades.
En otras palabras: lo principal en la religión es el espíritu de unión con Dios. Pero este espíritu de unión no ha de ser estático, sino dinámico, es decir, mueve a la acción; no es un amor de palabras, sino de hechos. La religión, para que sea auténtica, debe estar plasmada a lo largo de la vida, como el resultado de un amor que, por esencia, pide plenitud. La religión es vida con sentido trascendente.
En la práctica suelen encontrarse muchas desviaciones de la tendencia natural hacia lo Absoluto. La ignorancia, por ejemplo, induce a las supersticiones y fanatismos. En efecto, si la inteligencia no está ilustrada acerca del verdadero objeto al que debe dirigirse la inclinación a lo Absoluto, fácilmente puede contentarse el hombre con un objetivo que presenta las apariencias de lo Absoluto, como el sol, los fenómenos naturales, los ídolos y fetiches, las prácticas curativas, la magia y la brujería [lealtad a líderes o asociaciones]. En una palabra: las supersticiones y los fanatismos constituyen un sustituto de la religión, provocado por la ignorancia acerca de Dios, único objetivo correlato de la tendencia a lo Absoluto.
También es un error la represión de la tendencia natural hacia Dios. Los psicólogos modernos, como Ignacio Lepp, llegan a afirmar que la represión de esta tendencia puede llegar a producir una neurosis o desequilibrio psíquico. Relatan casos de enfermos mentales que sólo llegaron a la salud cuando establecieron con claridad su posición con respecto a Dios. Ciertos tipos de ateísmo son, francamente, o producidos por la neurosis o conducen a la neurosis.
Un incremento en la madurez y equilibrio del hombre conduce naturalmente a un incremento en la práctica de la religión auténtica, sin mezcla de supersticiones y fanatismos, sin sentimientos inconscientes de culpabilidad, sin creencias deformadas. Entre este tipo de creencias, hace muchos estragos la de que Dios es un ser justiciero, vengativo e implacable, siempre en busca de la menor falta para aplicar la sanción. Por el contrario, “Dios es Amor”, y “todo contribuye para el bien de los que aman a Dios” (Cfr. San Juan y San Pablo.)
4. LA LIBERTAD RELIGIOSA. La libertad religiosa consiste en que cada persona puede elegir su religión de acuerdo con su propia conciencia, después de haber examinado y reflexionado seriamente sobre el tema (a base de lecturas, consultas, meditaciones); de tal manera que ni el Estado ni cualquier “otra institución” tiene facultad para imponer a sus súbditos una determinada religión.
La libertad religiosa se deduce a partir de la libertad de conciencia. No es más que la consecuencia de ese derecho fundamental e inalienable que todo hombre tiene para usar su libre albedrío en la determinación de su propia vida.
De hecho existen varias religiones, varios modos de relacionarse con Dios. La misma naturaleza de las cosas es la que va marcando al hombre cuál es la mejor y más acorde con la verdad. Y en función de ese conocimiento es como se debe elegir la propia religión.
La libertad religiosa no implica indiferencia religiosa. Solamente la mala fe puede torcer el sentido de la libertad, haciéndola consistir en una indiferencia para con toda religión o en una postura de absolutismo personal que se deja llevar por el capricho y que se niega a reconocer las limitaciones reales de la libertad y la fundamentación objetiva de la verdad, a la cual siempre hay que someterse.
La verdad es una y no admite contradicciones consigo misma. Por lo tanto, en el momento en que las diferentes religiones se contradicen, se puede concluir que no todas son verdaderas. Y la bondad de una religión está en función de su verdad.
De cualquier modo, es necesario buscar y subrayar lo que es común a varias religiones, en lugar de insistir en lo que difieren. De hecho, hay mayores motivos de acuerdo y unión (por ejemplo, entre las diferentes religiones cristianas) que de separación y de ataque.

Pasaje tomado del Libro:
"E T I C A"
Dr. Raúl Gutiérrez Sáenz,

Doctor en Filosofía, Director de la Esc. De Filosofía de la Universidad Intercontinental, Profesor Numerario de la Universidad Iberoamericana, México.
Editorial Esfinge, páginas: 221,222, 223,224, 225,226.)

Antonio Caso.
Antonio Caso (1883-1946) desarrolló el concepto de persona moral, entendiéndolo en un nivel más alto que las cosas y los individuos. Para este filósofo mexicano “la moral es la realización del bien, no la sumisión a una ley, no el acatamiento a un mandamiento. Si el bien no fuere inspiración, entusiasmo, no sería bueno el que obra el bien, sino esclavo del bien, súbdito del bien; y los esclavos, los sometidos, los heterónomos, son débiles, pequeños, impersonales, malos”.
Sólo los sabios DISCUTEN, los demás IMPONEN sus ideas.
"La ciencia tiene todas las respuestas, somos nosotros los que no tenemos toda la ciencia".
"LA RELIGIÓN ES UNA OBRA MAESTRA DEL ARTE DE ENTRENAR ANIMALES, PORQUE ENTRENA A LA GENTE SOBRE CÓMO DEBEN PENSAR." [Arthur Schopenhauer]
"NO ME PARECE QUE SEA NECESARIO CREER QUE EL MISMO DIOS QUE NOS HA DADO NUESTROS SENTIDOS, NUESTRA RAZÓN E INTELIGENCIA, HAYA DESEADO QUE ABANDONÁRAMOS SU USO, DÁNDONOS POR OTROS MEDIOS LA INFORMACIÓN QUE PODRÍAMOS OBTENER A TRAVÉS DE ELLAS." [Galileo Galilei]
En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas, es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarlo.

Quieren enseñar y no admiten que nadie les enseñe.
Censurar y que nadie los censure, mandar sin obedecer a nadie.
Quieren someter a otros hombres sin que ellos a nadie se sometan.
No hay creencias ridículas.
Hay conductas, actitudes y metodologías inaceptables
porque violan la conciencia y la libertad de las personas.
Juan Ruysbröeck (1293 – 1381).